Kit PCR para la detección del virus de la brucelosis (Brucella)

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La brucelosis es una enfermedad infecciosa de gran importancia para la salud animal y la salud pública, causada por bacterias del género Brucella. Se trata de una zoonosis ampliamente distribuida en el mundo, con impactos significativos en la ganadería, especialmente en la bovinocultura, bubalinocultura, caprinocultura y ovinocultura, debido a las pérdidas reproductivas y a las restricciones sanitarias impuestas a los rebaños infectados.

En los bovinos, la principal especie implicada es Brucella abortus, responsable de abortos en el último tercio de la gestación, retención de placenta, infertilidad, disminución de la producción de leche y nacimiento de terneros débiles. En los machos, puede causar orquitis, epididimitis y reducción de la fertilidad. Muchos animales infectados pueden permanecer asintomáticos, actuando como fuentes silenciosas de diseminación de la bacteria en el rebaño.

La transmisión de la brucelosis se produce principalmente por el contacto directo con secreciones uterinas, fetos abortados, placenta y líquidos contaminados, además de la ingesta de agua o alimentos contaminados. La vía vertical también es relevante, pudiendo producirse la transmisión intrauterina o a través del calostro y la leche. La elevada resistencia de Brucella en el ambiente, especialmente en condiciones favorables de humedad y temperatura, contribuye al mantenimiento de la infección.

La prevención y el control de la brucelosis se basan en medidas sanitarias rigurosas. La vacunación de hembras jóvenes es una de las principales estrategias preventivas, asociada al control del movimiento de animales, a la cuarentena y a la adopción de prácticas de bioseguridad. En muchos países, incluido Brasil, los programas oficiales de erradicación recomiendan la identificación y el sacrificio sanitario de los animales positivos, con el fin de reducir la prevalencia de la enfermedad.

El diagnóstico de laboratorio es fundamental para el control de la brucelosis, realizándose principalmente mediante pruebas serológicas, como la prueba del antígeno acidificado tamponado (AAT), la prueba del 2-mercaptoetanol (2-ME) y la prueba de fijación del complemento. También pueden utilizarse métodos moleculares como herramientas complementares. Las pruebas periódicas de los rebaños, especialmente de animales destinados a la reproducción y comercialización, son esenciales para la vigilancia epidemiológica.

Además de los impactos económicos en la producción animal, la brucelosis representa un riesgo importante para la salud humana, pudiendo transmitirse al hombre por el consumo de leche y derivados no pasteurizados o por el contacto ocupacional con animales infectados. De este modo, el control de la brucelosis exige un enfoque integrado entre salud animal y salud pública, reforzando la importancia de programas continuos de vigilancia, diagnóstico y educación sanitaria.

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En este contexto, el test rápido para brucelosis de Bioperfectus constituye una herramienta relevante para el cribado inicial de animales en programas de vigilancia sanitaria. La aplicación del test rápido permite la detección ágil de animales sospechosos directamente en el campo, en explotaciones rurales, ferias o puntos de control, ayudando en la toma inmediata de decisiones, como el aislamiento, la restricción de movimientos y la derivación para pruebas de laboratorio confirmatorias. De esta forma, el test rápido actúa como complemento de los métodos serológicos tradicionales, contribuyendo a la identificación precoz de focos, la reducción de la propagación de la enfermedad y el fortalecimiento de las estrategias de control y erradicación de la brucelosis.

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